La Provincia de Córdoba entregó más de $147,4 millones a 379 productores agropecuarios del departamento Roque Sáenz Peña que validaron Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs) correspondientes a la edición 2025.
La iniciativa forma parte de una política pública orientada a incentivar sistemas productivos más eficientes, sostenibles y alineados con el cuidado de los recursos naturales, con impacto directo en la rentabilidad y competitividad del sector.
Distribución de fondos por localidades
Los aportes alcanzaron a productores de Serrano, San Joaquín, Jovita, General Levalle, Río Bamba, Vicuña Mackenna, La Cesira, Laboulaye, Leguizamón, Melo, Rosales y Villa Rossi.
En detalle, en Serrano se distribuyeron $29.856.750 entre 76 productores. En Laboulaye, el monto ascendió a $89.609.850 para 236 beneficiarios, mientras que en General Levalle se entregaron $27.939.120 a 67 productores.
BPAs: incentivo económico y gestión del riesgo
Además del aporte económico directo, la validación de BPAs habilita beneficios complementarios para los productores. Entre ellos, se destaca un descuento del 5% en el Impuesto Inmobiliario Rural, lo que representa un alivio fiscal concreto para los establecimientos adheridos.
Durante esta edición, también se implementó una prueba piloto de seguro multirriesgo gratuito para quienes certificaron BPAs. La cobertura incluye contingencias como sequía, heladas, granizo, inundaciones, exceso de lluvias, viento, falta de piso e incendios, incorporando una herramienta clave de gestión del riesgo productivo.
Una política sostenida para el desarrollo agropecuario
Con nueve ediciones consecutivas, el programa de Buenas Prácticas Agropecuarias se consolida como un instrumento estable para promover mejoras en los procesos productivos, fortalecer la sostenibilidad del sistema agropecuario y acompañar a los productores con incentivos económicos, fiscales y de cobertura frente a riesgos climáticos.
Para el entramado agroindustrial del sur cordobés, el esquema representa una combinación de reconocimiento, previsibilidad y estímulo económico, en un contexto donde la eficiencia productiva y la gestión del riesgo son variables centrales para la toma de decisiones.







