EMPRENDEDORES

En mobiliario e iluminación, estas hermanas están marcando tendencia

Agostina y Georgina Mossello son las emprendedoras y creativas que dan vida a productos con diseños únicos en Proyecto Escala. Empezaron haciendo trabajos prácticos juntas para la “facu” y terminaron materializando un negocio que vende desde Villa María a varias provincias.

10 de julio de 2021

Georgina (32) y Agostina (28) destacan que el diferenciador de Proyecto Escala es poder materializar ideas y diseños de todo tipo.

Ambas aman el diseño. Comparten la pasión por materializar ideas. Y disfrutan de trabajar juntas. Son hermanas, socias, emprendedoras.

Agostina y Georgina Mossello le dieron vida a Proyecto Escala, la marca mediante la cual ofrecen productos únicos y diseños personalizados para iluminación y mobiliario.

A punto de cumplir cuatro años de vida, estas villamarienses pueden jactarse de concretar ventas en tres provincias (Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires). Y se encuentran planificando cómo seguir creciendo, porque si hay algo que las caracteriza, es que el amor por lo que hacen las empuja siempre a pensar en lo que viene.

Proyecto Escala no fue algo planificado. Cuando arrancaron, ambas estaban estudiando. Georgina (32) estudiaba Arquitectura y Agostina (28) Diseño Industrial. “Lo de hacer algo juntas se fue dando resolviendo prácticos para la facu en el departamento, y fuimos pensando en materializar algo juntas; por eso esto no nació de una idea, sino de la práctica”, contaron.

Ellas definen Proyecto Escala como “una fusión de las cosas que nos gusta hacer resumidas en objetos que queremos que aporten cosas, como bienestar, personalidad. Es una concreción de muchas cosas que nos gusta hacer en una sola cosa”.

Durante más de un año, para ambas era un cable a tierra y la posibilidad de disfrutar con su hermana de las pasiones que comparten, pero llegó un momento en que tomaron la decisión: “Quisimos dejar de tomarlo como un hobby porque nos gustaba mucho, entonces nos propusimos hacerlo viable económicamente”.

Georgina contó que “hasta ese momento solo habíamos vendido algunas cosas, pero a conocidos” y que el principal cambio que hicieron cuando quisieron transformar su pasatiempo en un emprendimiento “fue, fundamentalmente, el tiempo que le dedicábamos”.

Hoy, ambas pasan más de seis horas al día en el espacio de trabajo que comparten en Periodistas Argentinos 939; pero es incalculable el tiempo que dedican fuera de ese showroom. “Al ser emprendedor por ahí manejas tus propios horarios, pero no quita que seas más responsable y que le pongas más energía que antes”, reconoció Agostina.

No solo lograron convertir Proyecto Escala en su trabajo, sino que concretan ventas asiduamente a clientes de fuera de Villa María. Agostina remarcó que tienen un solo punto de venta físico “en el vivero El Plantar” porque “principalmente vendemos a consumidores finales”.

También apuntó que es importante el hecho de que “trabajamos mucho con arquitectos que siempre nos tienen en cuenta en obras, remodelaciones” y “nuestro canal de venta en Instagram es nuestro fuerte”. A su vez, sumaron también una web. 

La libertad de emprender


En mobiliario, iluminación e interiorismo se destacan por crear objetos originales. “Nuestro diferenciador es poder hacer realidad cosas que se nos ocurran a nosotras o a los clientes; fabricar algo desde cero es un desafío y la gente nos busca mucho por eso”, expresó Agostina.

-¿Cómo se llevan con todo lo que implica ser emprendedoras?

Georgina: “Estamos siempre aprendiendo. Hay muchas cosas más aceitadas, pulidas, porque los procesos se repiten y una va sacando conclusiones de eso. Pero nunca se deja de aprender”.

-¿Qué dirían que es lo más difícil de emprender?

Agostina: “Organizar los tiempos y hacer que sea rentable. El tener que engranar todo. Porque como no somos las que soldamos, dependemos de otros, y los precios suben todo el tiempo, todas las semanas te aumentan las cosas. Pasas un presupuesto hoy y a los tres días llegan otros valores. Esa inestabilidad hace difícil proyectar”.

Al ser consultadas sobre cómo es emprender entre hermanas, ambas rieron con complicidad. “Hay momentos espectaculares. Y hay momentos en donde trabajar con una hermana te da la libertad de no tener filtro, de todo lo que pasa, como viene, sale y se dice. Y también así nos peleamos y al toque volvemos a hablar. Seguimos laburando enseguida todo bien”, reconoció Georgina; a lo que Agostina acotó: “Tenemos la libertad de decirnos las cosas, de estar como queremos”. 

El proceso diario y cotidiano de empezar desde cero un proyecto, subrayaron, las llena de satisfacción: “Da alegría, empezamos este showroom con dos cositas, hoy lo vemos con mucho más, cada logro se siente hermoso”.

Lo que viene

Georgina y Agostina saben que van a seguir creciendo. Y las intenciones de cómo hacerlo son varias. “Estamos viendo, está todo en el plano de las ideas. Pero queremos abrir un local al público porque hay gente que no te ve en las redes; también largarnos a hacer nuestro propio taller, tener nuestros propios herreros, para no depender de los tiempos de otros”, destacaron quienes supieron formar parte de la Incubadora de Empresas de AERCA.

“Estamos como buscando nuestro horizonte, hay muchas cosas, pero la demanda nos empuja a crecer, lo que estamos viendo es para dónde crecemos”, cerraron Agostina y Georgina, visiblemente felices por hacer lo que les gusta, y juntas.