EMPRENDEDORES

Delicias Lulú: Del consumo en casa, a ser el sustento de la familia

En plena pandeamia, Lucrecia Villarnovo comenzó a elaborar productos de la dieta Keto para consumo personal. Le recomendaron venderlos y hoy abastece a 12 dietéticas y toma decenas de pedidos por sus redes.

18 de abril de 2021

Lucrecia confiesa que no sale de su asombro cuando piensa en cuánto ha crecido su emprendimiento.

Delicias Lulú es un emprendimiento que nació en plena pandemia y sin intención. Corría abril de 2020 cuando Lucrecia Villarnovo, quien en días cumple 29 años, empezó a buscar diferentes tipos de dietas.

“Yo hace 10 años que tengo obesidad, y me encontré con una dieta que se llama Keto”, confesó la joven, quien aseguró que “empecé a investigar y, como antes hacía pastelería, algo de conocimiento en cocina tenía, así que empecé a hacer panes de semilla, pan de nube, y cosas relacionadas a la dieta Keto”.

Hoy, un año después de aquella primera vez ante ingredientes y elaboraciones que le eran desconocidas, Lucrecia vende sus productos en 12 dietéticas y recibe decenas de pedidos por las redes sociales. “Esto crece semana a semana, todavía me sorprendo”, resaltó visiblemente feliz.

“Hacé para vender”

Como suele suceder, Lucrecia hizo probar a sus amigos y amigas sus recientes creaciones, quienes inmediatamente le recomendaron hacer para vender. “Al principio dije que no, y las dos primeras semanas elaboré solo para consumir yo. Pero al tercero que me dijo que hiciera para vender, me largué”, enfatizó.

Si bien anteriormente había realizado pastelería, no era algo que le generara ingresos suficientes como para dedicarse de lleno. Por eso, no esperaba que sus nuevos productos corrieran otra suerte. Además, apenas empezaba la cuarentena.

“La primera semana me encargaron muy poco. Pero después se fue haciendo una bola y, con el boca en boca, empecé a vender más”, destacó y puntualizó: “Después llegó la primera dietética que me empezó a comprar y se ve que se corrió la voz y hoy tengo 12 a quien le vendo en Villa María, Villa Nueva y una en Hernando”.

Actualmente Delicias Lulú ofrece 22 productos diferentes, dulces y salados. Son sin harina, sin almidón, sin azúcar, sin cereales ni derivados, y apta para diabéticos y celíacos. Toman pedidos por sus redes y dedica dos días a la semana para cocina, y otros dos para entregar.

“Mi marido ya no trabaja más donde estaba. Quería largarse solo a hacer algo. Y como yo sola no puedo con todo, ahora me ayuda a mí. Gracias a Dios con esto vivimos, que no es poca cosa”, subrayó.

Sueños y objetivos

Con una voz que mezcla orgullo y satisfacción, insistió en que “hoy Delicias Lulu es la única fuente de ingreso de la familia”.

Las ventas de Lucrecia van creciendo día a día. Recibió mucha ayuda de su hermana, Elizabeth “quien fue un gran sostén para mí, me ayudó mucho y quizás sola me hubiese quedado como estaba el año pasado”.

Lucrecia dedica buena parte de sus días a mejorar, aprender, elaborar y crecer en su emprendimiento.

“Los días de cocina me levanto a las 4 de la mañana y hasta las 13 cocino. Y a las 17 vuelvo a arrancar hasta las 12 de la noche. Son muchas horas. Y yo no quiero hacerlo antes porque me gusta entregar todo fresco, no tener dos o tres días dando vuelta los productos. Lo hago y al otro día lo entrego”, mencionó.

Cuando Lucrecia mira hacia adelante, se anima a soñar y plantearse objetivos concretos: “Queremos tener un local de venta al público. No me largo porque… No sé. Pero la idea este año si o si es abrir un local. Para hacer lo mismo que hago hasta ahora, pero tener también venta al público. Tener un lugar donde poder cocinar, también vender. Pero es mucha plata para invertir…”

También reconoció que, si pudiera contar con la posibilidad de tener algún vehículo para trasladar sus productos fríos, podría vender en toda la zona, porque los pedidos los tiene. De hecho, hay quienes desde distintas localidades le encargan productos y vienen a retirárselos. “Me han escrito hasta desde las sierras”, resaltó.

Cuando se le consulta sobre el desafío que implica ser emprendedora, reconoció que es grande y que “me tuve que reinventar entera” tomó cursos, se capacitó y recibió ayuda.

“El año pasado en octubre hice un listado de todos los clientes que había tenido y eran 100. Hoy si tuviera que hacerlo no podría”, graficó para intentar explicar cuánto ha crecido. “Por ahí me sorprendo. En las dietéticas me cuentan las chicas que hay clientes que van a preguntar qué productos tienen de Delicias Lulú, y yo me río… la marca se va imponiendo. Me cuesta creer por ahí. Pero se nota que gustan los productos”, reconoció.

-¿Por qué crees que creció tanto Delicias Lulú?

“Hay mucha gente que se cuida en Villa María y que ve esta alimentación como un estilo de vida. Además, acá no se ven mucho estos productos, no hay tantos que hagamos esto y menos con esta frecuencia que yo los hago. Pienso también que, en Villa María si alguien consume algo y gusta, lo comenta y así prueba más gente”.