En Córdoba ya funciona una tecnología que empieza a cambiar la lógica tradicional del sistema de salud.
Se trata de la producción de medicamentos personalizados mediante impresión 3D, una innovación que ya está integrada al circuito farmacéutico provincial y que posiciona a la provincia como un polo emergente de healthtech aplicada.
La iniciativa es desarrollada por Pill.Ar, una startup de base científico-tecnológica que logró llevar la medicina personalizada desde el laboratorio hasta la farmacia, bajo un esquema regulado y con estándares de calidad farmacéutica.
Un problema estructural del sistema de salud
El punto de partida del proyecto es una limitación histórica del modelo sanitario: los medicamentos se producen de forma estandarizada, mientras que los pacientes presentan perfiles clínicos, metabólicos y evolutivos muy distintos.

En especial, esto impacta en personas con enfermedades crónicas, que suelen convivir con esquemas terapéuticos complejos y difíciles de sostener en el tiempo.
“Millones de personas toman varios medicamentos por día, pero el sistema sigue ofreciendo soluciones iguales para todos”, explica Enzo Moriconi, CEO y cofundador de Pill.Ar. Frente a ese escenario, la startup propone un cambio de paradigma: que el medicamento se adapte al paciente y no al revés.
Qué hace distinta a la tecnología
La plataforma desarrollada por Pill.Ar permite combinar múltiples principios activos en un solo medicamento, con dosis personalizadas definidas a partir de una prescripción médica.
La producción se realiza mediante manufactura aditiva (impresión 3D), con procesos automatizados y controlados.
En términos prácticos, esto reduce la cantidad de comprimidos que debe consumir un paciente, mejora la adherencia a los tratamientos y disminuye errores de dosificación.
Además, el medicamento puede modificarse cada vez que el paciente vuelve a la farmacia, acompañando su evolución clínica sin reiniciar el tratamiento.
El hito regulatorio que habilitó el modelo
Uno de los principales diferenciales del proyecto fue lograr la habilitación sanitaria, un paso clave para integrar la innovación al sistema de salud real.
Este aval valida que los medicamentos impresos en 3D cumplen con los mismos criterios de seguridad, calidad y trazabilidad que cualquier fármaco tradicional.
Con este respaldo, Pill.Ar dejó atrás la etapa experimental y consolidó un modelo operativo que hoy funciona en farmacias habilitadas de Córdoba, convirtiéndose en un caso singular dentro del ecosistema de innovación en salud.

Impacto en pacientes crónicos
Los primeros casos de uso confirman el potencial del modelo. Los pacientes crónicos, que suelen ser clínicamente dinámicos, pueden recibir un medicamento distinto cada vez que lo necesitan, ajustado a su evolución y sin rehacer todo el esquema terapéutico.
Esto se traduce en tratamientos más simples, mayor continuidad en la toma de la medicación y una experiencia más personalizada, uno de los principales déficits del sistema actual.
Aplicaciones en pediatría y adultos mayores
La tecnología también permite adaptar formatos, tamaños y volúmenes, algo especialmente relevante en pediatría y geriatría.
En niños, las dosis se ajustan al volumen corporal y se diseñan presentaciones más amigables. En adultos mayores, se optimizan formas y tamaños para facilitar la ingesta y la digestión.
Este enfoque centrado en el paciente refuerza el valor diferencial de la solución y amplía su potencial de aplicación dentro del sistema de salud provincial.
Un modelo de negocio que integra a las farmacias
El esquema de Pill.Ar es de licencia tecnológica. La startup no produce ni dispensa medicamentos de manera directa, sino que potencia a las farmacias, brindándoles equipamiento, software y capacitación para fabricar medicamentos personalizados bajo un marco regulado.
Este modelo descentralizado permite escalar la tecnología sin perder trazabilidad ni cercanía con los pacientes, y posiciona a la farmacia como un actor activo dentro de la medicina personalizada.
Ciencia cordobesa aplicada a la salud
El proyecto surge del trabajo de investigadores vinculados a la Universidad Nacional de Córdoba y el CONICET, y cuenta con el acompañamiento de la Agencia Córdoba Innovar y Emprender a través del Programa Semilla 2024.
Con los primeros medicamentos personalizados impresos en 3D ya integrados al circuito farmacéutico local, Pill.Ar no solo consolida su propuesta tecnológica, sino que refuerza el posicionamiento de Córdoba como un territorio donde la innovación científica se convierte en negocio, industria y soluciones concretas para el sistema de salud.







