En un contexto donde la economía del conocimiento gana peso en la agenda productiva, el Gobierno nacional lanzó el programa “Sello Ciencia Argentina”, una herramienta orientada a acompañar la creación y el escalado de empresas de base científica y tecnológica con potencial de inserción en el mercado.
La iniciativa fue oficializada mediante la Resolución 29/2026 de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y busca fortalecer proyectos innovadores en distintas etapas de madurez, facilitando su desarrollo y vinculación con el sector productivo.
Un puente entre laboratorio y mercado
El programa tiene como objetivo apoyar y consolidar emprendimientos surgidos del ámbito científico-tecnológico, promoviendo su transformación en modelos de negocio sostenibles y competitivos.
Según el texto oficial, la herramienta apunta a “apoyar y fortalecer el proceso de creación, desarrollo y escalado de proyectos de base científica y tecnológica”, a través de beneficios estratégicos que acompañen su crecimiento.
La medida se enmarca en los lineamientos del Decreto 50/2019, que establece como prioridad la promoción de políticas para la investigación, el financiamiento y la transferencia de conocimiento, además de incentivar la participación del sector privado en el ecosistema innovador.
Diagnóstico y desafío estructural
La resolución sostiene que el ecosistema argentino enfrenta limitaciones estructurales: bajo peso de los sectores de media-alta tecnología en la generación de divisas, dificultades de articulación entre actores y capacidades limitadas de absorción tecnológica en las empresas.
En paralelo, el sistema productivo mantiene una fuerte presencia de sectores tradicionales con baja incorporación de I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) en productos, servicios y modelos de negocio.
En este escenario, el nuevo programa se presenta como una herramienta para mejorar el perfil innovador del país y fortalecer la competitividad basada en el conocimiento.
Implementación y adhesión institucional
El programa funcionará bajo la órbita de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología, mientras que la ejecución estará a cargo de la Dirección Nacional de Vinculación y Transferencia.
Además, se invita a organismos de ciencia y tecnología, universidades públicas y privadas y otras entidades a adherir mediante la firma de una Carta de Adhesión, ampliando la red de articulación institucional.







