La Incubadora de Emprendimientos que desarrollan de manera conjunta AERCA y la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) puso en marcha una de las instancias más importantes de su Programa de Incubación 2026: el proceso de mentorías que acompañará a los proyectos seleccionados durante los próximos meses.
Días atrás tuvo lugar el primer encuentro entre emprendedores y mentores, dando inicio a una etapa que busca fortalecer la toma de decisiones, acelerar aprendizajes y aportar herramientas concretas para la consolidación y crecimiento de cada iniciativa.
Un acompañamiento clave para los proyectos
Según explicó Juan Pablo Iturria, coordinador de la incubadora, la participación de mentores constituye uno de los pilares del programa.
En ese sentido, destacó que estas figuras aportan experiencia práctica, una mirada externa sobre los desafíos de cada emprendimiento y una red de contactos que puede resultar determinante para abrir nuevas oportunidades.
«Los mentores son claves en el desarrollo de los proyectos porque ayudan a analizar alternativas, identificar oportunidades, ordenar prioridades y acelerar procesos de aprendizaje», señaló.
Una red de más de 35 especialistas
Para esta edición, la incubadora ya tiene asegurada la participación de más de 35 mentores, conformando una red diversa integrada por emprendedores, empresarios, docentes universitarios, consultores e investigadores.
El grupo reúne perfiles técnicos, comerciales y profesionales, permitiendo que cada emprendimiento pueda acceder a distintas perspectivas según sus necesidades y etapa de desarrollo.
Además, la propuesta logró trascender el ámbito local.
Si bien muchos mentores pertenecen a Villa María, también participan referentes de diferentes localidades de Córdoba y profesionales de otros países que se sumaron a la iniciativa, aportando experiencias y conocimientos desde contextos diversos.
Tres etapas para impulsar el crecimiento
De acuerdo con la metodología definida por la incubadora, el proceso contempla tres encuentros presenciales distribuidos a lo largo del período de incubación, complementados con instancias de seguimiento entre reuniones.
La primera etapa está orientada al diagnóstico y definición de objetivos, mientras que la segunda se centra en el seguimiento de avances y validación de resultados. Finalmente, el proceso concluye con una instancia de evaluación y planificación de los próximos pasos para cada emprendimiento.
Fortalecer el ecosistema emprendedor
Desde la organización remarcan que el objetivo final es que los emprendedores puedan acceder a conocimientos y experiencias que les permitan validar sus modelos de negocio, mejorar su estrategia comercial, fortalecer sus equipos de trabajo y proyectar nuevas oportunidades de crecimiento.
La iniciativa forma parte del Programa de Incubación 2026 de AERCA y la UNVM, una propuesta que busca seguir consolidando el ecosistema emprendedor de Villa María y la región mediante el acompañamiento especializado de referentes del ámbito empresarial, académico y profesional.






