Aunque suele asociarse al financiamiento, el mercado de capitales también ofrece herramientas para administrar de manera más eficiente los fondos que una empresa ya tiene disponibles. Desde Focus IM explicaron cómo una estrategia de Cash Management puede transformar los excedentes transitorios en una herramienta de gestión financiera.
En la administración cotidiana de una empresa existe una situación que se repite con frecuencia: el dinero entra y sale en distintos momentos.
Una empresa puede cobrar una venta hoy, pero tener que pagar a sus proveedores dentro de 15 días. Puede recibir fondos por una operación importante y recién necesitarlos dentro de dos o tres meses. O puede mantener una reserva de liquidez para afrontar compromisos que todavía no tienen una fecha definida.
En todos esos casos aparece una misma pregunta: ¿qué hacer con ese dinero mientras no es necesario utilizarlo?
Victoria Alfonso, titular de Focus IM, dejó en claro que allí aparece una de las principales oportunidades que ofrece el mercado de capitales: utilizar distintas herramientas para administrar la liquidez de una empresa de acuerdo con sus necesidades, plazos y objetivos.
Focus IM es Agente Productor del Mercado de Capitales y brinda asesoramiento a empresas en la identificación, análisis y evaluación de alternativas de financiamiento e inversión.
La caja también puede ser una decisión estratégica
El concepto de Cash Management hace referencia a la administración integral de los flujos de fondos de una empresa. No se trata simplemente de invertir el dinero que “sobra”, sino de analizar cuándo ingresa cada peso, cuándo será necesario utilizarlo y qué alternativa puede resultar más conveniente durante ese período.
Desde Focus IM explicaron que la lógica es sencilla: si un fondo permanecerá inmovilizado durante algunos días o semanas, puede existir una alternativa para que genere rendimiento mientras espera ser utilizado.
Pero la decisión no debe tomarse únicamente mirando una tasa.
Liquidez, plazo, riesgo, moneda y destino de los fondos son variables que deben analizarse conjuntamente.
Del dinero en cuenta a una estrategia de inversión
El mercado de capitales ofrece diferentes instrumentos que pueden utilizarse para administrar los distintos niveles de liquidez de una empresa.
Entre las alternativas de corto plazo aparecen los Fondos Comunes de Inversión Money Market, que buscan ofrecer liquidez inmediata o de muy corto plazo y permiten canalizar fondos transitorios hacia una cartera administrada profesionalmente.
Para empresas que pueden extender el horizonte de inversión, también existen fondos de renta fija, títulos públicos, Obligaciones Negociables y otros instrumentos que permiten buscar un rendimiento superior, asumiendo naturalmente distintos niveles de riesgo y volatilidad.
Alexis Viano, referente en Villa María de Focus IM, explicó que la elección debería responder a una pregunta básica: “¿Cuándo voy a necesitar nuevamente este dinero?”.
Tres cajas para pensar la liquidez
Una manera sencilla de comenzar a implementar una estrategia de Cash Management es dividir los fondos de acuerdo con el momento en que serán utilizados.
Liquidez inmediata.
Son los fondos necesarios para afrontar pagos cotidianos, gastos operativos o compromisos que pueden surgir en cualquier momento. En este segmento, la prioridad suele estar puesta en la disponibilidad y la estabilidad.
Liquidez de corto plazo.
Son recursos que la empresa sabe que necesitará próximamente, pero que permanecerán disponibles durante algunos días o semanas. En este caso pueden analizarse alternativas que permitan obtener un rendimiento durante ese período sin comprometer la disponibilidad necesaria.
Fondos de mediano plazo.
Son recursos que no serán utilizados inmediatamente y que pueden ser destinados a estrategias de inversión con un horizonte mayor. En este segmento pueden analizarse instrumentos de renta fija, Obligaciones Negociables u otras alternativas acordes al perfil de riesgo de la empresa.
Desde la firma remarcaron que la clave está en que no todo el dinero de una compañía tiene que tener la misma estrategia.
Inversión y financiamiento: dos caras de una misma estrategia
Uno de los aspectos más interesantes del Cash Management es que no termina cuando se decide dónde colocar un excedente.
Una empresa puede tener inversiones financieras y, al mismo tiempo, enfrentar una necesidad puntual de capital de trabajo.
En lugar de desarmar necesariamente una inversión de mayor plazo, determinadas posiciones pueden utilizarse como respaldo para obtener financiamiento en el mercado, mediante una caución o descuento de cheques de pago diferido, siempre sujeto a las condiciones y características de cada instrumento y operación.
De esta manera, inversión y financiamiento dejan de ser decisiones aisladas y pasan a formar parte de una misma planificación financiera.
El objetivo es administrar los descalces entre cuándo entra el dinero y cuándo se necesita utilizarlo.
Un ejemplo concreto: administrar $100 millones y optimizar también los costos financieros
Desde Focus IM plantearon un ejemplo concreto. Supongamos una empresa que recibe $100 millones correspondientes al cobro de una operación comercial.
De acuerdo con su planificación financiera, sabe que:
- $30 millones serán necesarios dentro de 10 días.
- $40 millones serán utilizados dentro de 30 días.
- Los $30 millones restantes no serán necesarios durante aproximadamente 90 días.
Una alternativa sería mantener los $100 millones inmovilizados en la cuenta bancaria hasta el momento de realizar cada pago.
Pero una estrategia de Cash Management permite analizar una alternativa diferente: administrar esos fondos desde el mercado de capitales mientras esperan ser utilizados.
La empresa puede ingresar los fondos a su cuenta comitente y destinarlos, de acuerdo con el plazo y el nivel de liquidez requerido, a diferentes instrumentos de corto o mediano plazo.
Cuando llegue el momento de utilizar los fondos, podrá rescatar las inversiones y retirarlos de la cuenta comitente mediante los mecanismos disponibles, entre ellos la emisión de un cheque o e-cheq a favor del titular.
Desde Focus IM señalaron que este punto adquiere especial relevancia cuando se analiza el tratamiento del Impuesto sobre los Créditos y Débitos y los costos en cuentas bancarias.
Las cuentas comitentes están exentas del Impuesto a los Débitos y Créditos. Por lo cual, el depósito en comitente de e-cheqs o la salida de comitente con e-cheq evitan el impacto de este impuesto, más las retenciones de SIRCREB y otros gastos bancarios.
Por eso, el beneficio del Cash Management no debería medirse únicamente por la tasa de rendimiento obtenida sobre los fondos.
También deben considerarse los costos asociados al movimiento del dinero, la forma en que se realizan los ingresos y egresos, el tratamiento impositivo aplicable y la operatoria específica utilizada.
En otras palabras, una estrategia eficiente no busca solamente que los fondos “rindan” mientras están disponibles: busca que el costo total de administrar la liquidez sea el menor posible.
Importante: el tratamiento del Impuesto sobre los Créditos y Débitos debe analizarse para cada estructura y operatoria concreta, considerando la normativa vigente, la condición del contribuyente y la forma en que se instrumenten los movimientos. La mención de beneficios fiscales en este ejemplo es de carácter informativo y no constituye asesoramiento tributario.
Desde Focus IM consideran que el desafío consiste en comenzar a mirar la caja de la compañía de una manera diferente: no solamente como dinero disponible, sino como un recurso financiero que puede ser administrado estratégicamente.
Para conocer alternativas de inversión y financiamiento adaptadas a las necesidades de cada empresa, desde la firma recomiendan analizar el flujo de fondos, los objetivos financieros y el perfil de riesgo junto con un asesor especializado.
Más información sobre Focus IM puede encontrarse en focusim.biz.





