Escribe: Alfredo Koncurat | Titular de EKO Consultora – Experto Pyme.
¿Cuántas veces nos iluminamos con ideas que nos parecen fantásticas? ¿Cuántas ideas de café que nacen y mueren en una servilleta? ¿Cómo hacer para materializar estas ideas en proyectos viables?
Y, lo más importante, como hacer que estos proyectos tomen cuerpo y se transformen en emprendimientos y nuestro sustento de vida.
Mi experiencia como consultor convalida la triste estadística: en Argentina el 20% de los emprendimientos no llegan al segundo año, y antes de los 8 años, 7 de cada 10 ya no existirá. ¡Y esto sin tener en cuenta los proyectos que han tomado forma! ¿Cuántas ideas no llegan ni a germinar?
Plasmar la idea en un plan
Si tenés una idea el primer paso es plasmar la idea, es decir, llevar el pensamiento a un plano material. Parece fácil, bueno… veamos.
Con la idea en la cabeza lo recomendable es papel en mano y escribir cada detalle, cada punto clave que necesitamos para que nuestro proyecto se haga realidad.
Claves a tener en cuenta:
Para empezar, describe “qué queremos ser”, a dónde nos vemos en el futuro, qué estamos dispuestos a hacer y qué no.
Esto es aún más importante cuando se trata de una sociedad, de un proyecto que surge de un grupo de personas y más relevante aún si hay amistad en el medio. Es un trabajo arduo, pero una faena que puede ahorrarnos muchos disgustos y tristes desencuentros.
Una vez que tenemos el plan escrito (en donde obtendremos mucha clarificación de ideas y seguro también muchos interrogantes) delimitaremos las líneas de acción, es decir definiremos qué debemos hacer para lograr los objetivos plasmados previamente.
En esta etapa estamos ni más ni menos que levantando los cimientos del proyecto.
Estas líneas tienen que estar bien definidas: qué bienes materiales necesitamos, qué maquinaria nos hace falta, qué insumos debemos comprar, qué debemos construir, qué espacio físico requerimos, qué recursos humanos vamos a necesitar, qué habilitaciones gestionar, es decir: plantear todo lo que debemos hacer.
La regla P T M Para que un negocio sea exitoso se requiere tener respuesta a tres puntos claves: •Producto •Tecnología •Mercado Si me falta una de estas patas, seguro el proyecto no será fructífero.
Antes de hacer, cuantificar
Importantísimo: estimar los costos de cada requerimiento y cómo se pagará. En este paso deberemos averiguar proveedores y comparar presupuestos, formas de pagos, etcétera y cuantificar cada línea de acción y su forma de pago.
Esto nos permitirá por primera vez lograr visualizar económicamente la inversión del emprendimiento, una vez concluido tendremos una idea cabal de cuánto debemos invertir para que todo salga bien.
El paso siguiente es estimar nuestra demanda, es decir, estimar cuánto vamos a vender, de qué forma y a qué precio. Esto es lo que denominamos Propuesta de Valor.
Con la Propuesta de Valor armada debemos analizar nuestra posible venta, preguntarnos: ¿Por qué nos van a comprar a nosotros?
El mercado es frío, y nos elegirán solo si ofrecemos alguna ventaja con respecto a nuestros competidores, por lo cual debemos analizar también nuestra competencia y “proponer” algo diferente, de mayor valor; de lo contrario tendremos un buen producto que no le podremos vender a nadie.
Si estimamos que podremos introducir nuestro producto en el mercado con rentabilidad, estamos ante un emprendimiento viable, entonces solo resta ponerlo en marcha. Adelante, ya sos un emprendedor/a.
¡¡Mucha suerte!!