Con una fuerte impronta familiar y el propósito de generar un producto responsable con el ambiente, Don Nene Forestales se dedica a la producción y comercialización de leña y carbón vegetal.
La iniciativa, nacida en los campos de Catamarca, conjuga la tradición heredada de generaciones con una nueva mirada orientada a la sustentabilidad y el valor agregado.
“Somos de una familia de Catamarca que siempre tuvo campos. Desde la época de mis abuelos se hacía la explotación de carbón y leña, pero siempre se vendía a granel”, contó Jorge Robin, quien junto a sus hijos Inés y Francisco lidera el proyecto.

El cambio comenzó cuando Inés se incorporó a la iniciativa familiar y propuso un nuevo enfoque. “Le planteé a mi papá la idea de fraccionar el carbón y venderlo en comercios. Empezamos a interiorizarnos en los permisos y regulaciones necesarias y a pensar en construir una marca propia”, recordó la joven.
Con un fuerte compromiso sustentable
La propuesta rápidamente encontró respaldo en la Dirección de Bosques de la provincia de Catamarca, que acompañó el desarrollo de la empresa.
“Nos otorgaron los permisos necesarios para el aprovechamiento forestal. Es una provincia muy exigente con estos temas, y eso nos parece correcto, porque garantiza que haya un verdadero aprovechamiento y no una deforestación”, explicó Jorge.
Actualmente, el emprendimiento cuenta con cuatro hornos de producción y alcanza una capacidad mensual de 40 toneladas de carbón, elaborado exclusivamente con quebracho blanco, una madera reconocida por su alto poder calorífico.
“Hay muchas marcas de carbón, pero no todas pueden garantizar de qué madera está hecho. Nosotros sí. Nuestro producto es 100% quebracho blanco, elaborado en nuestros propios campos y con nuestra gente”, destacó Jorge con orgullo.
Además de mantener prácticas de producción sustentables, la familia trabaja en nuevas formas de aprovechamiento del material orgánico, como la elaboración de humus y el uso de corteza para el ahumado de carnes, ampliando así el aprovechamiento integral del monte nativo.
Apuntando a la profesionalización
El acompañamiento de la Incubadora de Empresas de AERCA y la Universidad Nacional de Villa María fue clave para profesionalizar el emprendimiento.
“Nos ayudó muchísimo a organizarnos, a pensar en cómo llegar a los comercios y a desarrollar nuestra marca”, afirmó Inés y continuó: “Antes siempre trabajábamos a granel, sin marca. Hoy tenemos identidad y un producto que la gente reconoce”.

Esa evolución también implicó desafíos: “Con la incubadora aprendimos a repensar la forma de trabajar. A veces, por las distintas generaciones, cuesta ponernos de acuerdo, pero fuimos encontrando un equilibrio. La demanda creció tanto que tuvimos que proyectar una ampliación para no dejar a ningún cliente sin producto”, comentó Jorge.
Presentes en góndolas y comercios de la ciudad
El crecimiento de Don Nene Forestales ya traspasó las fronteras provinciales. “Estamos presentes en supermercados de Villa María y de otras localidades de Córdoba. También tenemos propuestas para ingresar a nuevas cadenas y seguir expandiéndonos”, detalló Inés.

De cara al futuro, la familia Robin busca seguir fortaleciendo su presencia en el mercado regional, siempre bajo el mismo principio: producir de manera responsable.
“Nuestro objetivo es seguir creciendo, llegar a más mercados, pero sin perder la esencia: cuidar el monte y ofrecer un producto de calidad, hecho con nuestras propias manos y con respeto por la naturaleza”, concluyó Jorge.







