Villa María |

lunes 03, octubre 2022
spot_img

Dos emprendedoras compraron una marca, la potenciaron y hoy piensan en exportar

Paloma Olaviaga y Romina Dutto eran clientas de Manos a la masa, marca que les anunció que estaba por dejar de operar. No dudaron en adquirirla, le dieron su impronta, y hoy venden desde Villa María a todo el país.

spot_img

Paloma Olaviaga y Romina Dutto son dos villamarienses que habían comenzado un emprendimiento para hacer algo extra a sus trabajos. Compraban juguetes al por mayor y vendían por internet.

Pero una decisión cambió radicalmente el rumbo de su proyecto. “Uno de los proveedores de Buenos Aires que teníamos nos avisó que dejaba el negocio. Romi tiró la idea de comprarlo nosotras y continuarlo, y lo encaramos”, contó Paloma, de 27 años.

Así se hicieron de Manos a la masa, una marca que propone kits para que los más chiquitos puedan cocinar de verdad, que traía 10 años de trayectoria pero que venía algo aplacada en los últimos tiempos.

El empuje de estas dos emprendedoras durante unos años bastaron para tener hoy un negocio que va tomando cada vez mayor magnitud, que vende hacia todo el país y que hasta está en negociaciones para exportar.

Romina, quien tiene 41 años y es licenciada en Administración, contó que pasaron de 10 productos con los que adquirieron la firma, a tener hoy más de 50.

Poseen tres líneas, que van desde la parte textil, con delantales, gorros, bandanas; los kits “para cocinar de verdad” y los didácticos como playa, tatetí, jardinería y exploradores.

Unas 15 personas, casi todos familiares, trabajan actualmente directa e indirectamente en el proyecto.

Un antes y un después

Hubo algunos hitos que significaron trampolines para Manos a la masa.

El primero, confiaron, fue haber podido conseguir de cliente a Coronel Mayorista. “Nos dijeron que llevemos 300 kits de un día para el otro, y hasta ese momento nuestra última producción había sido de 60, así que eso nos obligó a meterle muchas más pilas”, recordó Paloma, abogada y formada en marketing digital.

Pasaron casi dos años de aquel momento y, desde entonces, debieron encarar de otra forma el emprendimiento.

“Antes era todo más artesanal, tuvimos que industrializar un poco el producto y los procesos, y logramos ponerle el certificado de seguridad, código de barras y patentamos todo”, indicó Romina.

¿Cuándo se dieron cuenta que el proyecto estaba creciendo? “Cuando tuvimos que dejar el garaje de la casa de mi mamá y mudarnos a un espacio mucho más grande”, resaltó Romina, cuya madre, Nora, se encarga de toda la parte operativa y logística.

Con todo ello, dieron otro paso importante, que significó lograr tener de clientes a la cadena de jugueterías Giro Didáctico, que tiene más de 90 locales en todo el país.

La línea de tiempo de Manos a la masa tiene otro gran acontecimiento significativo que siguió marcando un rumbo ascendente: En abril de este año participaron en la feria de juguetes más importante del país, realizada en Buenos Aires.

“Eso nos permitió generar clientes en zonas geográficas que no teníamos desarrolladas y nos impulsó a hacer conocer la marca en muchos más lugares”, puntualizó Romina.

El modelo de negocio que tienen es la venta únicamente por mayor. Venden a cinco distribuidoras en distintos puntos del país, jugueterías y a dos cadenas de franquicias como Giro Didáctico y Cachavacha.

¿El secreto?

Cuando se las consulta cómo hicieron para tomar un negocio que venía en marcha en Buenos Aires y potenciarlo suntuosamente desde Villa María, no tienen dudas en su respuesta.

Creo que el principal ingrediente fue la pasión, las ganas de progresar y seguir creciendo. La pasión por emprender nos empuja”, graficaron.

A esto, sumaron que “también ir alineándonos a diferentes requerimientos y exigencias de los clientes, eso nos ayudó a mejorar y profesionalizarnos; y fue fundamental formar un gran equipo de trabajo”.

Paloma y Romina junto a parque del equipo de este proyecto familiar.

¿Los próximos pasos?

“En la feria aparecieron algunos posibles clientes de Uruguay y Chile, entonces nos instruimos en el tema porque desconocíamos, y vimos que tranquilamente podríamos llegar a exportar. Estamos en conversaciones”, anunciaron.

A su vez, en sus planes está “seguir incorporando más zonas del país y nuevos productos, siempre pensamos qué sumar”, sostuvieron.

”Porque cuando comprás Manos a la Masa no comprás un utensilio nada más, sino un concepto, una experiencia para compartir, un momento”, concluyeron las emprendedoras.

6,856FansMe gusta
4,782SeguidoresSeguir
42SeguidoresSeguir
62SuscriptoresSuscribirte

Lo más leído

NEWSLETTER

Suscribite al resumen semanal de noticias de Mundo Empresas