La composición de las exportaciones argentinas comienza a mostrar un cambio cada vez más marcado por el crecimiento de la energía y la minería, dos sectores que durante el primer semestre de 2026 modificaron el peso relativo de distintas provincias dentro del comercio exterior nacional.
Según datos del INDEC, Neuquén, Santa Cruz, Santa Fe y Jujuy fueron las jurisdicciones que más terreno ganaron, mientras que provincias históricamente relevantes dentro de la canasta exportadora, como Buenos Aires y Córdoba, redujeron su participación porcentual.
Uno de los movimientos más importantes se produjo en la Patagonia. La región pasó de representar el 14,6% de las exportaciones argentinas en el primer semestre de 2025 al 17,8% durante el mismo período de este año.
Buena parte de ese avance estuvo explicado por Neuquén, que aumentó su participación del 5,5% al 8,7% del total nacional. El petróleo representó el 90,7% de sus ventas externas y tuvo como principales destinos a Estados Unidos y Chile.
Santa Cruz también mostró un crecimiento significativo, al pasar del 3,1% al 4,3%. En su caso, el principal impulso provino de las exportaciones de metales preciosos, particularmente oro y plata, que concentraron el 75,2% de sus ventas al exterior.
Santa Fe también ganó protagonismo
Dentro de la región pampeana, Santa Fe presentó una de las mejores performances, con un incremento interanual cercano al 30%, principalmente por el comportamiento de los cereales y la carne.
La provincia elevó así su participación dentro de las exportaciones argentinas del 17,5% al 18,9% y consolidó el segundo lugar en el ranking nacional, solamente detrás de Buenos Aires.
Otro de los movimientos destacados se produjo en Jujuy. Aunque su participación continúa siendo considerablemente menor, pasó del 1,2% al 2% del total nacional.
La explicación está principalmente en el litio. Las exportaciones del mineral aumentaron 186,3% durante el semestre y alcanzaron los US$ 1.126 millones, con China como principal destino.
Ese desempeño también permitió que el Noroeste argentino incrementara su participación conjunta en las exportaciones del país, pasando del 6,1% al 6,5%.
Córdoba pasó del 12,5% al 11,3%
El crecimiento de las provincias vinculadas a la energía y la minería tuvo como contrapartida una menor participación relativa de la región pampeana, pese a que continúa concentrando una porción mayoritaria de las exportaciones argentinas.
Buenos Aires pasó de representar el 36,1% al 32,2%, mientras que Córdoba redujo su participación del 12,5% al 11,3%.
La variación no necesariamente implica una caída de las exportaciones cordobesas en términos absolutos. Lo que muestran los datos es que las ventas externas provinciales crecieron a un ritmo menor que las de otros distritos, principalmente aquellos beneficiados por el fuerte avance de la producción energética y minera.
Para Córdoba, cuya estructura exportadora mantiene una fuerte vinculación con el agro y la agroindustria, el nuevo escenario supone competir dentro de una matriz nacional que comienza a diversificarse con mayor velocidad.
El agro continúa siendo uno de los principales generadores de divisas del país y un componente central de la economía provincial, aunque ahora comparte cada vez más protagonismo con sectores que presentan tasas de expansión superiores.
Un mapa exportador en transformación
Otras regiones también perdieron participación durante el semestre. Cuyo pasó del 5,4% al 5,1%, mientras que el Noreste argentino retrocedió del 1,6% al 1,3%.
Los números del primer semestre consolidan así una reconfiguración del mapa exportador nacional, en el que Vaca Muerta, los proyectos vinculados al litio y la minería metalífera comienzan a ocupar un espacio creciente.
Al mismo tiempo, ese proceso vuelve a poner en discusión aspectos como la infraestructura, la logística, la incorporación de valor agregado y la apertura de nuevos mercados, particularmente para las provincias pampeanas que históricamente lideraron las ventas externas argentinas.
En ese nuevo escenario, Córdoba mantiene una posición relevante dentro del comercio exterior nacional, aunque con un menor peso relativo frente al crecimiento acelerado de las provincias vinculadas a la energía y la minería.





