La campaña estival en Córdoba ingresó en una nueva etapa, con la siembra completamente finalizada y el inicio de la cosecha de girasol, que muestra resultados preliminares positivos.
Así lo indica el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba, correspondiente al período del 5 al 12 de enero.
Según el informe, los cultivos se encuentran emergidos en su totalidad y con un muy buen estado general, aunque las altas temperaturas y la falta de precipitaciones hacia fines de diciembre, especialmente en el sur provincial, comenzaron a generar estrés hídrico y térmico, sobre todo en los planteos más tempranos.
Avance de campaña con contrastes regionales
Con las labores de implantación concluidas, la campaña estival avanzó de manera ordenada, con siembras realizadas en tiempo y forma. Si bien en algunos casos la humedad fue ajustada, las condiciones permitieron una buena implantación y un arranque favorable de los lotes.
No obstante, el reporte advierte una creciente heterogeneidad entre regiones y fechas de siembra. El inicio del ciclo fue positivo, con perfiles de suelo que en muchos casos contaban con reservas adecuadas, pero el escenario comenzó a cambiar hacia finales de diciembre y comienzos de enero.
Maíz: impacto en los planteos tempranos
Los maíces tempranos, principalmente en los departamentos del sur de la provincia, fueron los más afectados por la combinación de altas temperaturas, escasez de lluvias y eventos de granizo registrados entre noviembre y diciembre.
De acuerdo con la Bolsa de Cereales, estos factores coincidieron con el período crítico del cultivo, por lo que ya se observan daños en los lotes y se espera una reducción de los rindes. En contraste, los maíces tardíos presentan un mejor estado general, dado que atraviesan etapas de menor demanda hídrica.
Soja, maní y sorgo: estrés moderado
En el caso de la soja, el maní y el sorgo, también se registraron síntomas de estrés térmico e hídrico, aunque de menor gravedad. La soja temprana y el maní se encontraban mayormente en floración y próximos a ingresar en su período crítico, mientras que la soja tardía y el sorgo permanecían en etapa vegetativa.
El informe señala que, hasta el momento, este estrés no se traduciría necesariamente en pérdidas significativas de rendimiento, siempre que las condiciones ambientales mejoren en las próximas semanas.
Girasol: rindes por encima del promedio histórico
El girasol muestra uno de los panoramas más destacados de la campaña. Aproximadamente la mitad de la superficie relevada se encontraba atravesando el período crítico, mientras que el resto ya lo había superado, con lotes incluso ya cosechados.
Durante las primeras semanas de enero, la cosecha avanzó a un ritmo elevado para la época, impulsada por una mayor proporción de siembras tempranas. En la primera estimación, los rindes se ubican por encima del promedio histórico, aunque por debajo de los valores alcanzados en la campaña pasada.
En términos de producción, se proyecta un volumen más de 300% superior al histórico provincial, explicado principalmente por el aumento de la superficie sembrada en esta campaña.
Sin embargo, en el sur provincial se reportaron situaciones de estrés que podrían reflejarse en una reducción de rindes y del porcentaje de aceite a medida que avance la cosecha.
Sanidad: baja a media incidencia de plagas
En el plano sanitario, se detectó la presencia de Megacelis y bolillera en soja, con incidencia baja a media. En maíz y sorgo se observó isoca cogollera, incluso en híbridos con tolerancia.
En maní se identificaron los primeros focos de arañuela roja, con baja severidad, mientras que en girasol la principal plaga fue la isoca medidora, también con incidencia reducida. La enfermedad más frecuente en este cultivo fue la roya blanca.
Desde la Bolsa recomiendan reforzar los monitoreos, especialmente en zonas con escasas precipitaciones.
Clima: lluvias dispares y calor persistente
El informe climático indica que durante diciembre las lluvias se distribuyeron de manera muy desigual. Mientras que en el norte provincial los acumulados superaron los promedios históricos, en el sur resultaron insuficientes, profundizando el estrés hídrico.
De cara a los próximos meses, el pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional mantiene la tendencia de lluvias normales y temperaturas superiores a lo normal, un escenario que será determinante para la definición final de los rindes.







