Con una trayectoria que se remonta a 1999, Grupo Auditor – Asesoramiento Integral de Empresas se consolidó en Villa María y la región como un estudio profesional de referencia en asesoramiento impositivo, laboral, previsional, contable, de auditoría y societario, con una mirada integral puesta en el desarrollo de las organizaciones.
El estudio fue fundado por los contadores Eduardo Pablo Vassallo y Rubens Angel Sanczuk, quienes comparten una historia profesional previa y una misma convicción: “el ejercicio de la profesión requiere trabajo en equipo, visión amplia y compromiso real con el entramado productivo”.
Una idea adelantada a su tiempo
Los orígenes del proyecto se vinculan con experiencias profesionales iniciadas en la década del ’70, cuando Vassallo comenzó a advertir una carencia en el medio local: la ausencia de equipos multidisciplinarios que pudieran dar respuestas integrales a las empresas.
“En Villa María predominaba un ejercicio individual de la profesión. Nosotros vimos la necesidad de formar equipos, de complementar miradas y especialidades”, recordó.
Esa lógica de trabajo colaborativo fue el germen de un modelo que, años después, terminaría de consolidarse con la creación formal de Grupo Auditor.
El punto de inflexión llegó en 1999, en un contexto económico complejo para el país. Lejos de frenar el proyecto, la crisis terminó de definirlo.
La decisión de iniciar un nuevo camino profesional junto a Sanczuk, apostando a un crecimiento conjunto, fue clave para sentar las bases del estudio.
Asesoramiento integral, pensado para empresas
Desde sus inicios, Grupo Auditor se propuso ser un aliado estratégico para las empresas. No solo en el cumplimiento de obligaciones, sino en la toma de decisiones, la planificación y la defensa del negocio en contextos adversos.
La formación de sus socios, que combina ciencias económicas, auditoría, experiencia en derecho y posgrados específicos como sindicatura concursal, permitió abordar situaciones críticas, especialmente en momentos donde muchas empresas atravesaban procesos de crisis, concursos o reestructuraciones.
“El profesional no puede tener anteojeras. Tiene que entender lo que pasa en la calle, en la economía real, en la vida diaria del comerciante, del industrial y del empresario”, sostienen.
Esa visión de contexto, más allá del escritorio o la planilla, es uno de los rasgos que explican la permanencia y el crecimiento del estudio.
Crecimiento sostenido y trabajo en equipo
Con el paso de los años, Grupo Auditor fue incorporando nuevos profesionales. Algunos comenzaron como empleados y hoy son socios, en un proceso natural de crecimiento interno basado en la confianza, la transferencia de conocimiento y la construcción colectiva.
Actualmente, el estudio cuenta con 14 integrantes, conformando un grupo sólido y diverso, capaz de atender empresas de distintos tamaños y sectores.
Lejos de las corrientes individualistas, los fundadores destacan: “nunca retuvimos información o herramientas como forma de poder. Por el contrario, siempre apostamos a que los más jóvenes crezcan, se formen y, incluso, superen a quienes los precedieron”.
Capacitación constante y credibilidad institucional
En un contexto de cambios normativos vertiginosos, la capacitación permanente es otro de los pilares del estudio.
La actualización diaria, el uso de herramientas digitales de última generación y la participación en espacios de formación continua permiten brindar respuestas precisas en un entorno cada vez más exigente y complejo.
A eso se suma un vínculo profesional basado en la franqueza. “Decimos las cosas como las pensamos”, afirman, una forma de trabajar que también les valió reconocimiento por parte de organismos de control y entidades con las que interactúan habitualmente.
Mirada de futuro y nuevos desafíos
Lejos de conformarse, Grupo Auditor continúa incorporando servicios y explorando nuevas áreas, como el asesoramiento en empresas familiares, una demanda creciente en la región.
“El objetivo es anticiparse a los problemas y acompañar procesos de crecimiento, ordenamiento y profesionalización”, indicaron.
De cara al futuro, los socios coinciden en que el avance tecnológico transformará muchas tareas, pero no reemplazará el rol central del asesor.
“Tal vez algunas funciones se automaticen, pero siempre va a ser clave estar cerca del empresario, ayudarlo a decidir y acompañarlo en cada etapa”, explican.
Con optimismo, experiencia y una nueva generación de profesionales integrada al proyecto, Grupo Auditor proyecta seguir cumpliendo su rol: ser un socio estratégico para las empresas que apuestan a crecer, incluso en contextos difíciles.







