Las compras online en plataformas del exterior dejaron de ser un fenómeno marginal y se consolidaron como un canal de consumo masivo en la Argentina.
Impulsadas por precios más bajos, mayor apertura comercial y la expansión de marketplaces globales, las importaciones para uso personal vía el sistema “puerta a puerta” marcaron en 2025 un récord histórico.
Según datos del INDEC, las importaciones bajo este régimen crecieron 274,2% interanual y totalizaron u$s 894 millones en el año, de acuerdo con el Intercambio Comercial Argentino (ICA).
El mayor dinamismo se registró hacia el cierre del año: solo en diciembre se alcanzaron u$s 105 millones, un salto del 179,6% frente al mismo mes de 2024, traccionado por las compras navideñas y el cobro del aguinaldo.
El fenómeno se dio en un contexto más amplio de expansión de las importaciones. En diciembre, el total importado por el país llegó a u$s 5.556 millones, con una suba interanual del 3,5%.
En ese marco, el rubro “Resto” fue el que más creció, con un avance del 160,2%, explicado casi en su totalidad por el mayor volumen de bienes despachados mediante servicios postales y courier.
Qué compran los argentinos en el exterior
Desde una perspectiva de largo plazo, la consultora Abeceb destacó que 2025 cerró con volúmenes récord de importaciones “puerta a puerta”, superando incluso el máximo alcanzado en 2017 y triplicando el promedio de los años noventa. En términos anuales, este tipo de compras creció cerca de 180% respecto de 2024.
El salto responde a una combinación de factores: flexibilización del régimen para compras personales, baja de aranceles, tipo de cambio relativamente estable, brechas de precios que pueden llegar al 60%, un catálogo de productos mucho más amplio y la fuerte irrupción de plataformas chinas como Shein y Temu, junto a gigantes consolidados como Amazon.
El ranking de productos más adquiridos combina bienes básicos y aspiracionales. Ropa y calzado lideran por variedad y precio, seguidos por celulares, computadoras, consolas de videojuegos y accesorios electrónicos, en un contexto donde la tecnología continúa siendo sensiblemente más cara en el mercado local
También se destacan artículos para el hogar y el exterior, muebles, juguetes, termos de marcas premium, y una demanda creciente de maquillajes, perfumes y productos de cuidado personal, impulsada por marcas que no se consiguen en el país o que resultan más económicas en plataformas internacionales.
Impacto en la industria local y el comercio exterior
El crecimiento del “puerta a puerta” convive con un desempeño dispar de la industria manufacturera. En 2025, las manufacturas de origen industrial (MOI) exportaron u$s 23.380 millones, con una suba del 6% interanual. Sin embargo, dentro de ese universo, la cadena de moda mostró una evolución negativa.
Las exportaciones de calzado, textiles y confecciones sumaron u$s 17 millones, un 9% menos que en 2024. El retroceso más fuerte se dio en calzado y sus partes, con una caída del 25,7% interanual y ventas externas por apenas u$s 7 millones, reflejando un escenario de menor competitividad externa y mayor presión importadora.
Un debate abierto
El fenómeno también responde a factores estructurales: una economía más integrada al comercio global, cadenas productivas más largas y un cambio en la composición de las importaciones, con mayor peso de los bienes finales.
En 2025, los bienes de consumo concentraron cerca del 15% de las compras externas, el nivel más alto desde comienzos de siglo, mientras que el régimen de courier se consolidó como el canal de mayor expansión.
Detrás del boom del “puerta a puerta” se abre así un debate de fondo sobre el modelo económico, el impacto en la producción local y el empleo, y los efectos sobre la balanza comercial, en un contexto donde el consumo digital transfronterizo gana protagonismo y redefine las reglas del comercio.







