La actividad aerocomercial argentina marcó un nuevo hito en marzo de 2026 al registrar 4.636.151 pasajeros y 35.956 movimientos entre despegues y aterrizajes, convirtiéndose en el mejor marzo de la historia del sector.
El dato no solo supera el récord previo de marzo de 2025, sino que confirma una tendencia de crecimiento sostenido en la industria aérea, impulsada tanto por el mercado interno como por el segmento internacional.
El cabotaje, base del crecimiento
El tráfico doméstico volvió a consolidarse como el pilar del sistema, con 2.980.406 pasajeros, superando en un 9% los niveles de 2023.
Uno de los datos más relevantes es el crecimiento en aeropuertos del interior, donde ciudades como Resistencia, Trelew y Bahía Blanca mostraron fuertes subas interanuales. Este comportamiento refleja una mayor distribución de la demanda y un rol creciente de las terminales regionales.
Fuerte salto del segmento internacional
El mayor impulso del mes llegó desde los vuelos internacionales. En marzo, se registraron 1.655.745 pasajeros, un 17% más que el récord anterior, junto con 10.772 movimientos internacionales, también en niveles históricos.
Además, el crecimiento no se concentró únicamente en Buenos Aires. Aeropuertos como Rosario, Córdoba y Jujuy mostraron subas significativas, consolidando una red aérea más federal.
Más vuelos directos desde el interior
Uno de los indicadores más claros del cambio en el sistema es el aumento de pasajeros que viajan al exterior sin pasar por Buenos Aires.
En marzo, 255.795 personas volaron directamente desde aeropuertos del interior, lo que representa un crecimiento del 43% interanual.
Este dato refleja un proceso de descentralización del tráfico aéreo, con más rutas punto a punto y menor dependencia del AMBA como nodo principal.
Un crecimiento que no es casual
El récord de marzo se enmarca en una tendencia que viene consolidándose desde 2025, año en el que el sistema alcanzó su máximo histórico anual con más de 50 millones de pasajeros.
Factores como la política de Cielos Abiertos, la incorporación de nuevas rutas y el aumento de la competencia entre aerolíneas explican este escenario de expansión.
En ese contexto, marzo de 2026 no aparece como un dato aislado, sino como la confirmación de un sistema aerocomercial en plena etapa de crecimiento, con mayor conectividad, más oferta y una demanda que sigue en alza.







