Las exportaciones de carne vacuna argentina alcanzaron un volumen sin precedentes en los últimos 100 años, consolidando la posición del país en los principales mercados internacionales y abriendo nuevas oportunidades para la industria cárnica.
Crecimiento sostenido y expansión internacional
El sector cárnico argentino cerró el último año con un desempeño excepcional, al exportar más de 935 mil toneladas de carne vacuna en sus diferentes cortes y presentaciones. Este volumen representa un aumento del 10% respecto al año anterior y se acerca al máximo histórico registrado en 1924.
Con envíos a 53 mercados internacionales, la carne argentina sigue consolidándose como un producto de alta demanda a nivel global. Entre los principales destinos se encuentran China, la Unión Europea, Israel, Estados Unidos y Chile, aunque también se han abierto nuevas oportunidades en México, Canadá y Malasia, países que aumentaron significativamente sus compras.
Cortes premium y aumento del valor agregado
El crecimiento en las exportaciones no solo se reflejó en volumen, sino también en la calidad y el valor de los productos exportados. Los cortes enfriados premium, como Bife Angosto, Bife Ancho, Lomo y Corazón de Cuadril, registraron un aumento del 9% en volumen y alcanzaron precios superiores a los 10.000 dólares por tonelada, con una suba del 4% en su cotización.
Por otro lado, los cortes congelados también experimentaron un crecimiento del 10% en volumen, con Estados Unidos, China e Israel como mercados clave. En este segmento, el valor total de las exportaciones subió un 7%, a pesar de una leve baja en los precios promedio.
Un sector en expansión con perspectivas alentadoras
El buen desempeño del sector responde a una combinación de factores, incluyendo la diversificación de mercados, la mejora en la calidad del producto y la adaptación a las exigencias internacionales.
La estrategia de la industria argentina apunta a seguir fortaleciendo su presencia global, con foco en la innovación y la apertura de nuevos destinos.
Con estos resultados, la carne vacuna se consolida como uno de los pilares fundamentales del comercio exterior argentino, generando oportunidades para toda la cadena productiva y contribuyendo al crecimiento económico del país.