La edición 2026 del Cosquín Rock, realizada en Santa María de Punilla, generó un movimiento estimado en $50.000 millones por todo concepto, de acuerdo a los primeros datos del Estudio de triple impacto elaborado por el Instituto de Cultura Contemporánea (ICC).
El informe, que evalúa variables sociales, económicas, culturales y ambientales, vuelve a posicionar al festival como uno de los eventos masivos con mayor incidencia en la actividad turística y comercial de la provincia de Córdoba.
Uno de los datos más relevantes es que casi el 70% de los asistentes (69,8%) se alojó durante el evento, lo que se tradujo en un gasto superior a los $9.000 millones en alojamiento, además de otros $9.000 millones destinados a consumo fuera del predio, impulsando la economía local más allá del propio festival.
Turismo y consumo: el efecto derrame
El gasto en transporte también superó los $5.000 millones, con el automóvil particular como principal medio de traslado hacia la región (63,7%), seguido por el colectivo de media y larga distancia (21,6%) y el avión (13,7%).
Una vez en el predio, más del 90% del público consumió alimentos o bebidas, mientras que más del 25% adquirió productos oficiales en los stands de merchandising, reforzando el rol del evento como generador de actividad económica en múltiples rubros.
En cuanto al acceso al predio, el 55,2% del público llegó en automóvil, mientras que el 15,5% lo hizo caminando y el resto utilizó transporte público, servicios de movilidad por app o traslados organizados.
Convocatoria federal y mayor estadía
El estudio también destaca el carácter federal del Cosquín Rock. Más del 52,1% de los asistentes provino de otras provincias, principalmente de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, Salta y Entre Ríos.
A su vez, la Ciudad de Córdoba aportó el 28,6% del público, mientras que el interior provincial representó el 11%. Dentro de este último grupo, localidades como Villa María y Villa Nueva se ubicaron entre las que mayor cantidad de asistentes aportaron.
El evento también contó con presencia internacional, con un 2,1% de visitantes extranjeros provenientes de países como Uruguay, Chile, Perú y Bolivia.
Otro dato significativo es el aumento en la estadía promedio, que alcanzó las cuatro noches, evidenciando una mayor integración del festival dentro de los circuitos turísticos de la provincia.
Identidad y fidelización del público
Más de la mitad de los asistentes (55,2%) ya había participado en ediciones anteriores, con un promedio de 4,46 asistencias, lo que refleja un fuerte nivel de identificación con el evento.
Entre los aspectos más valorados por el público, el 37,2% destacó la mística de la montaña, seguido por la experiencia del viaje (20,3%), la energía del público (19,3%) y el descubrimiento de nuevos artistas (14,8%).







