El Clúster Alfalfa Córdoba inició una nueva etapa institucional tras la realización del Encuentro Alfalfero 2026, una jornada que combinó su Asamblea Anual de socios, capacitación, intercambio entre actores de la cadena y el análisis de los principales desafíos que enfrenta la actividad.
El encuentro marcó el cierre del período de la Comisión Directiva 2022–2026 y dejó como resultado la renovación de autoridades y la presentación de una Hoja de Ruta 2026–2027.
La entidad llega a esta nueva etapa con 110 socios, presencia en 12 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededor de 24.000 hectáreas de alfalfa representadas.
Dentro del Clúster conviven productores, proveedores, industriales, comercializadores, instituciones científico-técnicas y de fomento y asesores vinculados con la cadena alfalfera argentina.
Nuevas autoridades
La nueva Comisión Directiva será encabezada por Giovanni Daniotti como presidente, acompañado por Román Rossi como vicepresidente; Néstor Hugo Uanini, secretario; Mariano Cucchietti, tesorero; Edgar Antonio Carignano, primer vocal; José María Vocos, segundo vocal; Mariano Lancioni, primer vocal suplente; y Lucas González Martínez, segundo vocal suplente.
La Comisión Revisora de Cuentas quedó integrada por Ariel José Servetto, Héctor Larrazábal y Nicolás Piatti como titulares, y Luciana Avanoni como suplente.
La renovación llega luego de un proceso interno de revisión y planificación estratégica en el que la organización analizó su propósito, valores, metodología de funcionamiento y prioridades.
Uno de los insumos fue la encuesta Radiografía 360° del sector alfalfero, que expuso algunos de los principales desafíos de los socios.
El relevamiento determinó que el 85% manifestó interés en exportar, aunque el 83% nunca había realizado operaciones de comercio exterior.
También mostró limitaciones en materia de industrialización: el 93% de los productores relevados no accedía al secado industrial y el 73% tampoco al recompactado.
Una estrategia con horizonte 2035
El Clúster desarrolló además un trabajo de Prospectiva Tecnológico-Ocupacional junto con el área de Prospectiva de INTA y Campus Norte de la Universidad Nacional de Córdoba.
El estudio incorporó una mirada hacia 2035, analizando tendencias, transformaciones tecnológicas y las capacidades que serán necesarias para acompañar el crecimiento de la actividad.
A este trabajo se sumó una evaluación externa mediante una revisión por pares realizada junto a TCI Network, una red internacional que vincula clústeres de diferentes partes del mundo.
El análisis destacó como fortalezas la estrategia desarrollada, la red colaborativa construida y el posicionamiento alcanzado por la organización dentro de la cadena alfalfera.
Al mismo tiempo, identificó desafíos como ampliar la representación de la cadena, incrementar la capacidad operativa, desarrollar nuevos servicios para los socios y avanzar en la medición del impacto generado.
Cinco prioridades para la próxima etapa
A partir de este proceso se definió la Hoja de Ruta 2026–2027, estructurada alrededor de cinco grandes prioridades.
Entre ellas aparecen el fortalecimiento del capital humano y la formación técnica y empresarial; la incorporación de innovación y nuevas tecnologías; la generación de oportunidades de negocio y acceso a mercados; el fortalecimiento del liderazgo estratégico de la institución; y una mayor colaboración entre los integrantes del Clúster.
La internacionalización aparece como uno de los puntos centrales, especialmente frente al elevado interés por exportar que mostró el relevamiento realizado entre los socios.
Industrializar para agregar valor y reducir riesgos
Otro de los ejes centrales del Encuentro Alfalfero fue la industrialización de la producción.
La jornada incluyó el Primer Taller de Industrialización de Alfalfa, donde productores, empresas y especialistas analizaron diferentes sistemas de secado adaptados a distintas escalas productivas, además de tecnologías de recompactado y pelletizado.
Desde el Clúster consideran que avanzar en estos procesos no sólo representa una oportunidad para agregar valor.
También puede permitir reducir la exposición de los productores a las condiciones climáticas, mejorar la conservación y estabilidad de la calidad y ampliar las posibilidades comerciales de la alfalfa argentina tanto en el mercado interno como en el externo.
Qué hacer con los excedentes
La última campaña, caracterizada por una sobreoferta de producto, también llevó a plantear un interrogante durante el encuentro: qué alternativas existen para generar mayor valor con aquella alfalfa que no alcanza los estándares requeridos por determinados mercados.
El debate permitió analizar diferentes opciones para diversificar destinos y modelos de negocio.
Entre ellas aparecen la utilización y transformación de la alfalfa dentro de sistemas de producción de carne y leche bovina, además de diferentes mecanismos de conservación y aprovechamiento del forraje.
Para el Clúster, la experiencia de la última campaña volvió a poner en evidencia la necesidad de diversificar mercados, mejorar procesos, incorporar tecnología, fortalecer las capacidades empresariales y desarrollar nuevas alternativas comerciales.
Con nuevas autoridades y una estrategia definida para los próximos años, la institución buscará profundizar ahora una etapa marcada por la innovación, la industrialización y la apertura de nuevos negocios para la cadena alfalfera argentina.





