El mercado de maquinaria agrícola en Argentina atraviesa un escenario particular: se venden más equipos, pero el negocio genera menos ingresos. Así lo advirtió un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, que registró un crecimiento en las operaciones durante 2025, acompañado por una caída en la facturación real.
Según el relevamiento, durante el último año se comercializaron 17.049 unidades, lo que representa un incremento del 5% respecto a 2024. Sin embargo, al analizar los ingresos ajustados por inflación, la facturación total del sector cayó un 11%, evidenciando una pérdida de valor en el negocio.
Más ventas, pero menor rentabilidad
El dato más relevante del informe es la divergencia entre volumen y facturación. Mientras que aumentó la cantidad de maquinaria vendida, los ingresos del sector no acompañaron esa tendencia.
En términos reales, la facturación alcanzó los $2.865 mil millones a valores de diciembre de 2025, ubicándose como el nivel más bajo desde 2019. Incluso, el análisis trimestral muestra que solo el segundo y tercer trimestre lograron superar el promedio histórico.
Importaciones y nuevos jugadores presionan los precios
Parte de esta dinámica se explica por los cambios en la composición del mercado. Actualmente, el 83% de las unidades vendidas son de fabricación nacional, mientras que el 17% corresponde a equipos importados.
Si bien la participación de productos del exterior sigue siendo menor, su crecimiento fue significativo: aumentó un 82% en comparación con 2024.
La entrada de nuevas marcas, principalmente de origen asiático, junto con la apertura a la importación de maquinaria usada, generó una mayor competencia y presionó los precios a la baja.
Comportamiento dispar por segmentos
El informe también muestra diferencias según el tipo de maquinaria. Las cosechadoras registraron un crecimiento en ventas, mientras que los segmentos de tractores y sembradoras no lograron sostener el mismo dinamismo.
Esto refuerza la idea de un mercado más fragmentado, con comportamientos distintos según el tipo de equipo y la demanda específica del sector agropecuario.
Perspectivas positivas para 2026
A pesar del retroceso en la facturación, las expectativas hacia adelante son más alentadoras. Durante el primer trimestre de 2026, se comercializaron 1.291 unidades, un 5% más que en el mismo período del año anterior.
Desde la Bolsa de Cereales de Córdoba señalaron que el escenario podría mejorar en los próximos meses, impulsado por mayor estabilidad económica, mejor acceso al crédito y una campaña agrícola con buenas perspectivas.
Un factor clave: el rol de las importaciones
De cara al futuro, uno de los principales puntos de tensión será el avance de las maquinarias importadas, tanto nuevas como usadas.
Según el informe, la entrada de equipos a menor precio podría generar mayor competencia para la industria local, configurando un nuevo equilibrio en el mercado que obligará a los fabricantes nacionales a adaptarse.
En este contexto, el sector enfrenta un desafío claro: sostener el crecimiento en volumen sin seguir perdiendo valor en un negocio cada vez más competitivo.







