La industria automotriz cordobesa volvió a encender señales de alerta ante la incertidumbre sobre la continuidad de la Ley 27.263, un régimen que en los últimos años fue determinante para el desarrollo de la cadena autopartista y la radicación de proyectos productivos en el país.
El planteo fue impulsado por representantes del Clúster Automotriz y de Movilidad Sostenible de Córdoba, quienes remarcaron la necesidad de extender el esquema hasta 2034 para garantizar previsibilidad en un sector donde las decisiones de inversión se proyectan a largo plazo.
Una herramienta que impulsó inversiones
La norma establece un sistema de reintegros en función del nivel de integración local de autopartes, lo que permitió fortalecer proveedores nacionales y consolidar la producción de modelos estratégicos.
En Córdoba, este régimen fue clave para proyectos como la Nissan Frontier, desarrollos de Renault Argentina y vehículos de Stellantis como Cronos, Titano y Dakota. A nivel nacional, también acompañó la producción de Toyota con la Hilux y Ford con la Ranger.
Sin embargo, el esquema vigente permite incorporar nuevos proyectos solo hasta 2027, lo que genera incertidumbre en un contexto donde ya se están evaluando nuevas inversiones.
Presión sobre el empleo y la competitividad
El sector, que en Córdoba emplea a más de 40 mil trabajadores, enfrenta un escenario complejo. Desde el clúster advierten que el régimen comienza a perder efectividad frente a un nuevo ciclo industrial, el envejecimiento de algunos modelos en producción y el avance de vehículos importados con mejores condiciones impositivas.
En ese marco, sostienen que la falta de una prórroga podría impactar directamente en la actividad, la competitividad y el entramado productivo local.
La urgencia de una definición
Durante un encuentro con el gobernador Martín Llaryora, los representantes del sector plantearon la necesidad de avanzar de manera urgente en la extensión del régimen. El mandatario expresó su acompañamiento y compromiso para impulsar gestiones a nivel nacional.
Desde la industria remarcan que contar con reglas claras es determinante: los proyectos automotrices requieren horizontes previsibles para definir inversiones, producción y empleo.
Sin esa certeza, advierten, no solo se frena el ingreso de nuevos proyectos, sino que también se pone en riesgo la continuidad de la cadena de valor construida en los últimos años.
Un punto de inflexión para el sector
La discusión sobre la prórroga de la ley autopartista se da en un momento clave, marcado por cambios tecnológicos, mayor competencia global y nuevas exigencias en eficiencia productiva.
Para las empresas del sector, la continuidad del régimen no solo es una cuestión normativa, sino una condición necesaria para sostener el crecimiento y evitar un retroceso en uno de los principales polos industriales del país.







