El Gobierno nacional anunció una nueva reducción de retenciones para distintos sectores agroindustriales e industriales, en una medida que busca mejorar la competitividad, impulsar exportaciones y reducir la presión tributaria.
La decisión contempla una baja en los derechos de exportación para el trigo y la cebada, que pasarán del 7,5% al 5,5% desde junio de este año.
Además, se confirmó que desde enero de 2027 comenzará una reducción gradual de las retenciones a la soja, con disminuciones mensuales de entre 0,25% y 0,5%, dependiendo de la evolución de la recaudación fiscal.
El anuncio fue realizado durante el acto por el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
También bajarán aranceles para sectores industriales
La medida no alcanzará únicamente al agro.
Según detallaron desde el Gobierno, también habrá una reducción progresiva de retenciones para la industria automotriz, petroquímica y maquinaria, con un cronograma que se extenderá entre julio de este año y junio de 2027.
El esquema será informado en detalle por el Ministerio de Economía en los próximos días.
El agro destacó el avance en la reducción tributaria
Las entidades vinculadas al sector agroindustrial reaccionaron positivamente a los anuncios y valoraron el avance hacia un esquema más competitivo y previsible.
Desde la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (Ciara) celebraron especialmente la continuidad en la baja de derechos de exportación vinculados al trigo, la cebada y la soja.
En paralelo, el Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales destacó la importancia de avanzar hacia reglas más previsibles, reducir distorsiones y fortalecer el mercado de granos.
Córdoba respaldó la medida
El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, consideró positiva la reducción de retenciones y aseguró que la decisión está alineada con los reclamos históricos impulsados desde la provincia.
Sin embargo, remarcó que el esquema previsto para la soja recién comenzaría en 2027 y estará condicionado por la evolución de la recaudación fiscal.
El impacto fiscal y económico
Aunque todavía no se difundieron estimaciones oficiales sobre el costo fiscal de las nuevas medidas, consultoras privadas ya habían calculado que las rebajas aplicadas durante 2025 podían representar una pérdida de recaudación de entre US$500 millones y US$700 millones anuales.
Especialistas del sector sostienen que una menor carga tributaria podría incentivar mayores liquidaciones del agro, más ingreso de divisas y una mejora en la competitividad exportadora.
En paralelo, el Gobierno destacó el repunte de la actividad económica registrado en marzo, luego de que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostrara una suba de 3,5% respecto de febrero y un crecimiento interanual de 5,5%.






