Las ventas minoristas pyme de la provincia de Córdoba cayeron 5,9% interanual durante agosto, de acuerdo con el relevamiento realizado por el Departamento de Estadísticas de la Federación Comercial de Córdoba (FEDECOM).
El resultado mostró una moderación de la retracción respecto del mismo mes del año pasado, cuando las ventas habían registrado una baja interanual del 6,8%. Sin embargo, la mejora todavía no alcanza de manera generalizada a la actividad comercial.
De los once rubros relevados, nueve terminaron agosto con variaciones negativas. La caída más pronunciada se produjo en Muebles y decoración, con una baja del 10,9%, mientras que también registraron retrocesos sectores vinculados a la construcción, alimentos, calzado y electrodomésticos.
En el otro extremo, solamente dos rubros lograron crecer frente al mismo período del año anterior. Neumáticos y repuestos avanzó 5,4%, mientras que Farmacia registró una mejora del 2,7%.
En relación con las formas de pago utilizadas por los consumidores cordobeses, el relevamiento indicó que el 67% de las operaciones se concretó en efectivo y el 33% restante mediante tarjetas.
El presidente de FEDECOM, Fausto Brandolín, consideró que el comportamiento de agosto representa una señal positiva dentro de un contexto que continúa siendo complejo para el sector.
“Agosto muestra una moderación en la caída de las ventas, una señal que valoramos después de varios meses difíciles. Sin embargo, el comercio todavía enfrenta un escenario exigente y la mejora no alcanza a la mayoría de los rubros”, señaló.
Brandolín remarcó que, pese a la desaceleración de la caída, todavía resulta prematuro considerar que el consumo haya ingresado en una etapa de recuperación.
“Si lo comparamos con agosto del año pasado, cuando la caída había sido del 6,8%, vemos una moderación de la retracción, pero todavía no podemos hablar de una recuperación del consumo”, explicó.
Para el dirigente empresario, el próximo desafío será que la desaceleración registrada pueda convertirse en una mejora concreta de la actividad. “Para el comercio lo importante ahora es que esa desaceleración de la caída pueda transformarse efectivamente en crecimiento de las ventas durante los próximos meses”, agregó.
Desde FEDECOM también vincularon la evolución futura del consumo con la capacidad de recuperación del poder adquisitivo de las familias.
En ese sentido, Brandolín sostuvo que “de consolidarse en los próximos meses la recuperación del salario real que plantea el Gobierno, debería esperarse un impacto favorable sobre el consumo y, consecuentemente, sobre la actividad comercial”.
Los números de agosto muestran así una menor velocidad en la caída de las ventas minoristas cordobesas, aunque la cantidad de rubros que todavía permanecen en terreno negativo evidencia que la mejora aún no se trasladó al conjunto del comercio.





