El escenario que atraviesa la industria no impacta de la misma manera sobre todos los sectores. Mientras algunas empresas vinculadas al consumo sienten con fuerza la desaceleración de las ventas, otras relacionadas con el agro, la energía o la minería mantienen mejores niveles de actividad e incluso continúan proyectando inversiones.
Ese es el panorama que observa Carlos Montoto, gerente del Parque Industrial, Logístico y Tecnológico de Villa María (PILT), quien en el marco del Día de la Industria analizó con Mundo Empresas la situación del predio y de las compañías que desarrollan allí sus actividades.
Distintas realidades
“Hay ciertos sectores de la economía que van a otra velocidad”, explicó Montoto. Entre ellos mencionó actividades vinculadas al agro y empresas que lograron convertirse en proveedoras de sectores que hoy muestran mayor dinamismo, como la minería y la energía.
En la otra punta aparecen principalmente algunos rubros relacionados con el consumo masivo no esencial, donde las compras pueden postergarse y la caída de la demanda se hace más visible.
“Se nota fuerte una desaceleración de las ventas”, señaló. Sin embargo, destacó que incluso dentro de ese escenario las empresas locales muestran una fuerte capacidad para modificar estrategias, productos y mercados.
“El empresario industrial de Villa María tiene una resiliencia impresionante y una capacidad de adaptarse que sorprende. Por un lado te dicen ‘no estoy vendiendo nada’ y, por otro, te están contando el proyecto que tienen para reorientar la capacidad de producción hacia rubros donde entienden que hay más demanda”, describió.
Menos horas y revisión de costos
Ese proceso de adaptación también tiene consecuencias puertas adentro de las fábricas. Algunas compañías redujeron horas de trabajo, eliminaron turnos, otorgaron más francos o achicaron sus estructuras.
Montoto explicó que la prioridad suele ser conservar a los trabajadores que fueron formados durante años, especialmente cuando se trata de personal especializado.
“Si estuviste formando a una persona que te acompañó cinco, siete o diez años, cuando tenés una caída de producción vas a hacer todo lo posible para retenerla”, sostuvo.
También existe una revisión generalizada de costos y márgenes. La desaceleración de la inflación modificó algunos componentes que antes quedaban absorbidos dentro de los precios y obligó a las empresas a mirar con mayor detalle sus gastos operativos.
El propio PILT atraviesa ese proceso. Según indicó su gerente, el Parque está revisando sus costos con el objetivo de mantener las expensas de los socios lo más bajas posible sin resignar el nivel de servicios.
Montoto sintetizó una de las contradicciones que escucha entre los empresarios con dos frases surgidas de una misma conversación: “Qué bueno trabajar sin inflación” y, al mismo tiempo, “qué complicado trabajar sin consumo”.
Para el gerente del PILT, uno de los desafíos de los próximos meses será que el consumidor recupere capacidad de compra y que termine de estabilizarse una nueva dinámica económica que permita a las empresas contar con señales más claras para definir qué producir, cuánto y a qué precio.

La logística gana espacio
Las transformaciones económicas también están modificando el propio perfil del Parque. Históricamente identificado principalmente con la actividad fabril, el PILT observa una demanda creciente de infraestructura destinada a logística y distribución.
Montoto considera que ese fenómeno no es exclusivo de Villa María y se repite en parques industriales de Córdoba, Rosario y Buenos Aires.
La ubicación geográfica de la ciudad y un escenario con mayor intercambio comercial pueden acelerar esa transformación. “Entendemos que puede haber un crecimiento de la logística igual o más rápido que el de la industria”, señaló.
Para el gerente, eso no implica necesariamente una pérdida de identidad industrial. “Todo lo que genere aumento del PBI y trabajo de calidad en Villa María suma. Lo importante es que mueva la economía y genere riqueza para Villa María y sus ciudadanos”, sostuvo.
La ampliación sigue avanzando
El PILT continúa trabajando sobre su proyecto de ampliación, aunque a una velocidad menor a la que originalmente pretendían.
El avance, explicó Montoto, se fue adecuando a las posibilidades de las empresas y al interés de nuevos inversores. En distintos sectores del nuevo espacio ya existe infraestructura eléctrica y agua potable, mientras se avanza con las cloacas.
La intención es comenzar próximamente con una primera etapa de comercialización de los terrenos. A diferencia del Parque original, el nuevo sector se desarrollará progresivamente sobre un proyecto integral previamente diseñado.
La planificación también cambiará respecto del esquema tradicional que separaba las empresas según su actividad. En la ampliación, la intención es ordenar las radicaciones fundamentalmente de acuerdo con el nivel de riesgo de cada proyecto, lo que permitirá mayor flexibilidad para recibir inversiones.
Un nuevo perfil de inversor
Montoto también anticipó otro cambio que comienza a observarse: la aparición de inversores que construyen infraestructura industrial para luego alquilarla a empresas, en lugar de que cada compañía inmovilice capital comprando un terreno y levantando su propia planta.
Bajo ese esquema, una empresa puede alquilar una nave durante algunos años y mudarse posteriormente a otra de mayores dimensiones sin haber destinado recursos propios a la construcción.
“Va a haber un aumento en la cantidad de inversores que estén pensando en largo plazo y busquen una renta quizás más baja que la industrial, pero más segura y estable”, proyectó.
Nuevos espacios para emprendedores
La Nave de Emprendedores también continúa funcionando y actualmente cuenta con lista de espera. Hacia finales de este año o comienzos del próximo podrían liberarse nuevos espacios debido al crecimiento de proyectos que ya están completando su ciclo dentro del programa.
Uno de ellos se encuentra negociando su traslado hacia una nave de mayores dimensiones, mientras que otro está terminando de construir su propio espacio.
“En los dos casos es un orgullo”, destacó Montoto, quien explicó que esos movimientos permitirían realizar una nueva convocatoria para seleccionar emprendimientos.
El proceso volvería a contar con la participación de universidades, instituciones empresariales y organismos públicos para evaluar y acompañar los proyectos.

Un proyecto de biocombustibles
Entre las nuevas iniciativas que analiza actualmente el Parque aparece además la posible radicación de una empresa dedicada a producir biocombustibles a partir de aceites recuperados de frituras y aceite de soja.
El PILT trabaja junto a los responsables del proyecto para definir su localización dentro del predio, teniendo en cuenta no solamente la infraestructura actual sino también cómo funcionarán los accesos futuros de la ampliación.
La decisión busca anticiparse al movimiento que generaría la planta y evitar recorridos innecesarios de los vehículos que ingresen para abastecerse.
De esta manera, mientras una parte de la industria atraviesa un escenario marcado por la caída del consumo y la necesidad de ajustar costos, el Parque Industrial de Villa María continúa avanzando con su ampliación y preparándose para una configuración en la que convivirán producción, logística y nuevos modelos de inversión.





