El mercado de locales comerciales encendió una señal de alerta en la provincia de Córdoba. La proporción de inmuebles comerciales vacíos pasó del 7,7% en junio al 13,7% en julio, lo que implica que actualmente casi uno de cada siete locales relevados se encuentra desocupado.
El dato surge del último Monitor de Actividad Inmobiliaria elaborado por el Centro de Estadísticas Inmobiliarias (CEI) del Colegio Profesional de Inmobiliarios de Córdoba (CPI), a partir de información aportada por más de un centenar de profesionales matriculados de distintos puntos de la provincia.
El incremento representa, además, la suba mensual más pronunciada desde que comenzó a realizarse el relevamiento.
La estadística adquiere especial relevancia porque excede al mercado inmobiliario y puede funcionar como un indicador de la situación que atraviesa el comercio. Una mayor cantidad de locales vacíos puede estar asociada tanto al cierre de establecimientos como a dificultades para encontrar nuevos comerciantes o empresas dispuestos a ocuparlos.
“Que uno de cada siete locales esté vacío en Córdoba es un dato que tiene que preocupar más allá del sector inmobiliario. Nosotros medimos propiedades, pero atrás de cada local vacío hay un comercio que cerró o que nunca llegó a abrir”, señaló Lucas Péndola, presidente del Colegio Profesional de Inmobiliarios de Córdoba.
El deterioro también aparece, aunque en menor medida, en el cumplimiento de los contratos comerciales. Durante julio, el 93,3% de los inquilinos comerciales abonó la totalidad del alquiler, 2,2 puntos porcentuales menos que durante junio.
En paralelo, el nivel de impago llegó al 4,1%, aunque desde el CPI advierten que el grado de cumplimiento continúa siendo elevado y que todavía no puede hablarse de un fenómeno generalizado de morosidad.
Más oferta, pero menos operaciones
La situación comercial se produce dentro de un mercado inmobiliario provincial que presenta otro fenómeno: hay una elevada disponibilidad de propiedades, pero una menor cantidad de operaciones.
En el segmento habitacional, el stock de inmuebles disponibles para alquilar durante julio fue 91,9% superior al promedio registrado entre septiembre y diciembre de 2023, período previo a la desregulación del mercado.
Sin embargo, esa mayor oferta todavía no se traduce en una recuperación de la actividad. Durante junio, las operaciones de compra-venta cayeron 38,4% interanual, mientras que los alquileres retrocedieron 45,4% frente al mismo mes de 2025.
“El desafío ya no es la falta de propiedades, es reactivar la decisión de alquilar, de comprar y de invertir en un local”, planteó Péndola.
A diferencia de lo que ocurre con la vacancia comercial, el cumplimiento de los alquileres residenciales se mantiene en niveles elevados: el 97% de los inquilinos habitacionales pagó la totalidad del alquiler durante julio.
Los alquileres comerciales pierden contra la inflación
El relevamiento también muestra que los nuevos contratos continúan cerrándose con valores nominales superiores a los contratos que vencen.
En julio, las nuevas operaciones se concretaron con incrementos del 35,7% en departamentos, 27,4% en casas y 17,5% en locales comerciales.
Pero la situación cambia al descontar la inflación. En términos reales, los alquileres comerciales registraron una variación de -12,1%, mientras que en casas fue de -4,7%. Los departamentos fueron el único segmento con una evolución levemente positiva, del 1,5%.
De esta manera, los datos muestran un mercado en el que los precios nominales continúan aumentando, pero la capacidad de trasladar esos incrementos por encima de la inflación se debilitó, especialmente en los inmuebles destinados a actividades comerciales.
El Monitor del CPI se construye con información aportada de manera anónima por profesionales inmobiliarios matriculados de toda la provincia de Córdoba y cuenta con validación técnica de Economic Trends.





