Una mano robótica creada por estudiantes cordobeses ganó un concurso para emprendedores

Alumnos de sexto año de la Escuela Experimental PRoA de Alta Gracia desarrollaron PulsoFirme, un guante inteligente conectado a una aplicación móvil. La propuesta obtuvo el primer puesto nacional en Emprende U 2026 y recibió $3 millones para continuar su desarrollo.

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Un grupo de estudiantes cordobeses convirtió los conocimientos adquiridos durante su formación secundaria en una solución tecnológica orientada a una problemática concreta.PulsoFirme es un guante inteligente desarrollado para acompañar los procesos de rehabilitación de personas con Parkinson y artritis, mediante herramientas de monitoreo, estabilización de temblores y calor terapéutico.

La iniciativa fue creada por alumnos de sexto año de la Escuela Experimental PRoA de Alta Gracia y recientemente alcanzó el primer puesto en la categoría Secundario del Concurso Nacional Emprende U 2026, cuya instancia final se realizó en Rosario.

El dispositivo combina sensores, componentes electrónicos y una estructura flexible con una aplicación móvil que permite monitorear distintos parámetros. El proyecto comenzó a desarrollarse entre marzo y abril de este año y fue evolucionando a partir de investigaciones, pruebas y consultas con pacientes y especialistas.

Un guante conectado a una aplicación

Dentro del equipo, Morena Martínez, de 17 años, estuvo principalmente dedicada a la programación de la aplicación móvil que acompaña al dispositivo.

La herramienta permite conectar el teléfono con la placa incorporada al guante mediante Wi-Fi y Bluetooth, además de visualizar información relacionada con el nivel de temblor y las vibraciones terapéuticas.

Yo me ocupé más que nada de la programación de la aplicación móvil, que está vinculada con el guante inteligente para personas con Parkinson”, explicó la estudiante.

El funcionamiento pensado para personas con Parkinson apunta a estabilizar los temblores mediante vibraciones terapéuticas, mientras el grupo continúa trabajando sobre las prestaciones destinadas a quienes padecen artritis.

Otro de los integrantes, Iván Correa, de 17 años, estuvo encargado de tareas relacionadas con la investigación y la comunicación. Para conocer mejor las necesidades de quienes podrían utilizar el producto, el grupo tomó contacto con personas que conviven con estas patologías y profesionales de diferentes especialidades.

Estuve en contacto con la Fundación Tulipán, un grupo de mujeres con Parkinson, y también buscamos contactos con neurólogos, reumatólogos, kinesiólogos y profesionales de la salud”, sostuvo Correa.

Esas consultas llevaron al equipo a realizar modificaciones sobre el diseño inicial, particularmente vinculadas con la comodidad, los diferentes tamaños del guante y las zonas de la mano donde se manifiestan los temblores.

Tecnología sin perder autonomía

Gustavo Carrasco, también de 17 años, participó del desarrollo técnico, el ensamblado del chasis, los componentes y el circuito, además de trabajar en la programación del sitio web de PulsoFirme.

El prototipo atravesó diferentes etapas. En un comienzo se utilizaron materiales más rígidos, que luego fueron reemplazados por una estructura flexible realizada mediante impresión 3D, acompañada por sensores, una placa electrónica y una batería de litio recargable.

Uno de los principales desafíos del desarrollo consiste en que el dispositivo pueda cumplir su función terapéutica sin limitar la autonomía de quien lo utiliza.

Nuestro objetivo es hacer un guante que podamos usar durante una, dos o tres horas y que, a la vez, nos permita realizar nuestras tareas independientemente, como usar el celular, peinarnos, cocinar o comer con el guante puesto”, explicó Carrasco.

Del aula a una solución concreta

El proyecto fue acompañado desde sus primeras etapas por Verónica Toledo, profesora del área de Desarrollo de Software de la institución.

Según explicó, la iniciativa surgió dentro de los trabajos que los estudiantes debían desarrollar durante sexto año y permitió integrar conocimientos adquiridos a lo largo de toda su trayectoria educativa.

PulsoFirme nace en marzo, abril, más o menos, cuando los chicos me presentan la idea como uno de los proyectos. Me pareció muy innovadora, un poco ambiciosa, pero ellos tenían toda la disposición de armar su desarrollo y poder llegar al guante”, señaló Toledo.

El trabajo involucró contenidos vinculados con programación, desarrollo de aplicaciones móviles, bases de datos, páginas web y robótica, además de encuestas, investigaciones y entrevistas con especialistas.

La directora de la Escuela Experimental PRoA de Alta Gracia, Gabriela Rodríguez, destacó especialmente la posibilidad de poner esos conocimientos tecnológicos al servicio de una necesidad concreta.

Es un orgullo el reconocimiento y también el impacto social que tiene el proyecto: la tecnología y el desarrollo de software al servicio de la sociedad, de una necesidad concreta y de personas concretas con las que ellos se han contactado”, afirmó.

Un premio de $3 millones para continuar el desarrollo

Antes de alcanzar la instancia nacional, PulsoFirme obtuvo el primer puesto en la etapa provincial de Emprende U. Ese resultado permitió al equipo viajar a Rosario y competir con propuestas provenientes de diferentes provincias.

Finalmente, los estudiantes consiguieron el primer lugar nacional en la categoría Secundario y recibieron un premio de $3 millones.

Los fondos serán destinados a continuar perfeccionando el guante, adquirir nuevos componentes electrónicos y avanzar hacia una versión final del dispositivo.

El equipo anticipó además que pretende seguir trabajando en PulsoFirme más allá del concurso, tanto sobre el dispositivo físico como en la aplicación móvil y sus próximas funcionalidades.

El ministro de Educación de Córdoba, Horacio Ferreyra, consideró que el reconocimiento refleja una metodología educativa en la que los estudiantes pueden integrar conocimientos y aplicarlos sobre problemas reales.

Pulso Firme demuestra que cuando confiamos en las capacidades de nuestros jóvenes y generamos las condiciones para que creen, experimenten e innoven, los aprendizajes adquieren un sentido profundo”, destacó.

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