Capilla del Señor concretó su primera exportación a Emiratos Árabes Unidos, con el envío de una tonelada de mozzarella y provolone sin lactosa.
Los productos, comercializados bajo la marca Lombarde, fueron desarrollados mediante un trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
La empresa familiar Capilla del Señor, radicada en Villa María, continúa ampliando su presencia en los mercados internacionales a partir de una estrategia basada en la innovación y el agregado de valor. Su último avance fue el ingreso a Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, con una primera exportación de una tonelada de quesos sin lactosa.
El envío incluyó mozzarella y provolone elaborados bajo la marca Lombarde, dos productos desarrollados con asistencia técnica del INTI, organismo con el que la firma mantiene una extensa trayectoria de colaboración.
La iniciativa surgió a partir de un proyecto de investigación y desarrollo financiado mediante una convocatoria nacional de ciencia y tecnología, cuyo objetivo fue obtener quesos sin lactosa que conservaran las características de los productos tradicionales y cumplieran con las exigencias del Código Alimentario Argentino.
Para lograrlo, los equipos técnicos reprodujeron en los laboratorios y en la planta piloto del Centro INTI Lácteos las condiciones habituales de elaboración de la empresa. Durante el proceso se analizaron los fermentos, los niveles de lactosa y los tiempos de maduración necesarios para alcanzar los parámetros establecidos por la normativa.
Como resultado, se obtuvieron productos aptos para comercializarse bajo la denominación “sin lactosa”, que además se convirtieron en los primeros lácteos en recibir el sello “INTI-DESARROLLO E INNOVACIÓN”, destinado a distinguir desarrollos tecnológicos realizados en articulación con empresas.
Innovación y cultura exportadora
“Para innovar es esencial contar con colaboradores y socios estratégicos. En ese sentido, el acompañamiento del INTI contribuyó a que pudiéramos desarrollar nuevos productos y ampliar los mercados de exportación”, destacó Álvaro Ugartemendia, productor quesero.
Sin embargo, el empresario remarcó que la innovación tecnológica debe estar acompañada por una estrategia empresarial sostenida.
“Lo más importante es tener una verdadera cultura exportadora en la que no se pueden permitir errores. En estas condiciones, es posible desarrollar un producto con alto valor agregado y ofrecerlo a mercados competitivos con un gran potencial de desarrollo”, sostuvo.
Con más de 15 años de experiencia en el desarrollo de alimentos innovadores, Capilla del Señor ha construido una trayectoria exportadora que comenzó con China como primer destino y que actualmente comprende diferentes mercados de América y Asia.
Uno de sus principales antecedentes recientes fue el ingreso a Brasil en 2024, cuando concretó una primera operación de 12 toneladas de mozzarella sin lactosa. Durante 2025, la firma profundizó su presencia en ese mercado y alcanzó otras 500 toneladas exportadas, lo que representó un salto significativo en el volumen comercializado.
Nuevos mercados en la mira
La apertura de Dubái se suma a una estrategia de internacionalización que incluye operaciones comerciales con Perú y Paraguay, además de gestiones para ingresar a otros destinos.
Entre los objetivos de la empresa aparece Vietnam, un mercado en el que busca posicionar sus quesos sin lactosa. Como parte de esa estrategia, sus productos estarán presentes en noviembre en el Festival Internacional de Cultura Culinaria de Hanói, una oportunidad para fortalecer vínculos comerciales en el sudeste asiático.
En paralelo, la firma participa de acciones conjuntas con Sensaciones Queseras, grupo asociativo orientado a potenciar las exportaciones, la Universidad Nacional de Villa María y representantes del sector productivo local.
También trabaja en el desarrollo de oportunidades comerciales para ingresar al mercado de Miami, Estados Unidos.
La primera exportación a Emiratos Árabes Unidos representa así un nuevo paso en la expansión internacional de Capilla del Señor, que apuesta al desarrollo tecnológico y a la diferenciación de sus productos para competir en mercados cada vez más exigentes.





