Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas de Córdoba registraron en junio una caída interanual del 6,6%, según el relevamiento elaborado por el Departamento de Estadísticas de la Federación Comercial de Córdoba (FEDECOM).
Aunque el resultado confirma que el consumo continúa en terreno negativo, la entidad destacó que la retracción viene perdiendo intensidad respecto de los meses anteriores, en un contexto marcado por una mayor estabilidad económica.
Diez de once rubros terminaron en baja
El informe muestra que 10 de los 11 rubros relevados registraron caídas interanuales durante junio, reflejando que la debilidad del consumo continúa siendo generalizada.
El descenso más pronunciado se observó en Muebles y decoración, que retrocedió 11,1% respecto del mismo mes del año pasado.
En contrapartida, Farmacia fue el único sector que logró cerrar junio con números positivos, al registrar un crecimiento interanual del 3,9%.
“La actividad parece haber encontrado un piso”
Para el presidente de FEDECOM, Fausto Brandolin, los datos muestran un escenario que todavía es complejo, aunque con algunas señales de mayor estabilidad.
«Los resultados de junio muestran que el consumo minorista continúa atravesando un período de debilidad, aunque con algunos indicadores que permiten pensar en una mayor estabilidad respecto de meses anteriores. Si bien aún no observamos una recuperación sostenida, la actividad parece haber encontrado un piso en el mes de abril desde el cual esperamos comenzar a consolidar una mejora gradual», afirmó.
El dirigente agregó que la estabilidad macroeconómica todavía no logró trasladarse plenamente al consumo.
«La consolidación de una recuperación dependerá, en gran medida, de que continúe fortaleciéndose el ingreso disponible de los hogares y la confianza de los consumidores», señaló.
Siete de cada diez compras se hicieron al contado
El relevamiento también refleja las preferencias de los consumidores al momento de pagar sus compras.
Durante junio, el 71% de las operaciones se realizaron al contado o en efectivo, mientras que el 29% restante se concretó mediante tarjeta de crédito.
En otras palabras, siete de cada diez ventas se pagaron sin financiamiento, un comportamiento que continúa predominando en el comercio minorista cordobés pese a la mayor oferta de promociones y cuotas que ofrecen distintos sectores.
Un consumo que busca estabilizarse
Los datos de junio ratifican que el comercio minorista todavía transita un escenario de recuperación lenta. Si bien la intensidad de la caída viene moderándose y desde FEDECOM consideran que la actividad habría encontrado un piso, el desafío continúa siendo transformar la mayor estabilidad económica en una mejora sostenida del consumo, un proceso que dependerá principalmente de la evolución del poder adquisitivo y de la confianza de las familias.





